Church News - The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints

Construyendo Jóvenes

Líderes en un mundo turbulento se les pide proteger, influenciar sus vidas
Published: Saturday, May 19, 2007

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Los líderes de Hombres Jóvenes y de Scouts que son miembros de la Iglesia también llevan su propia profesión como doctores, dentistas, abogados, ingenieros, artesanos, vendedores, etc. Pero sea cual sea su negocio, cada uno esta consagrado al trabajo de la construcción - la construcción de los jóvenes.

Ese fue el mensaje del Presidente Thomas S. Monson, primer consejero en la Primera Presidencia, durante la conclusión de una reunión de entrenamiento para líderes del Sacerdocio Aarónico y de Scouts. Transmitido a capillas por todas partes de los Estados Unidos y Canadá el 12 de mayo, el programa se centro en la importancia de acudir a los programas de Scouts y "Cumplir nuestro deber a Dios" para ayudar a que los jóvenes disfruten los privilegios y oportunidades preparatorias ofrecidas durante sus años en el Sacerdocio Aarónico.

El Presidente Monson habló de algunos peligros que enfrentan a los jóvenes en estos tiempos de inmoralidad y suciedad: "Donde se encuentra un hombre dispuesto y hábil de construir a un joven, se encuentran muchos más que, por causa de la avaricia, el egoísmo y anhelo del poder, están al acecho en las obscuridades, lejos de la luz de la verdad, listos para destruir a ese joven. Hablo de aquellos que difunden la pornografía, que menosprecian la moralidad, que violan las leyes y venden esa suciedad que destruye a un joven - aquellos que ponen el pecado en un altar, que esconden la verdad, glorifican el error, y explotan a la juventud para su propio beneficio."

El sacerdocio es una comisión a servir y elevar a otros de los innumerables problemas del mundo, dijo el Presidente Monson.

"Aquellos que hemos sido llamados al sacerdocio de Dios y que hemos sido llamados a trabajar con los jóvenes podemos hacer una diferencia. Cuando nos hacemos dignos para recibir la ayuda del Señor, tenemos el privilegio de construir a jóvenes que finalmente llegarán a ser los líderes del futuro. Es esencial que lleven el estandarte de la moralidad e integridad y valentía."

Milagros se pueden lograr en el sagrado servicio del Señor. Es esencial, agrego el líder de la Iglesia, que aquellos que tengan responsabilidad sobre los jóvenes de la Iglesia estén allí para guiar sus caminos. Fue Cristo - el mayor Constructor de todos - quien ofreció la formula:

Constructores de jóvenes pueden ser socios con Dios en llevar a cabo Su obra y Su gloria - básicamente "la inmortalidad y vida eterna del hombre," dijo el Presidente Monson.

El programa de Scouts es el brazo del Sacerdocio Aarónico que trata con actividades que ayuda construir y fortalecer a hombres jóvenes. En 1913, la Iglesia estableció relaciones con el programa Boy Scouts of America, bajo la dirección de Bryant S. Hinckley, un miembro del consejo administrativo de la Asociación de Mejoramiento Mutuo de los Hombres Jóvenes. Décadas después, el hijo del Hermano Hinckley, el Presidente Gordon B. Hinckley, llamo al programa de Scouts "un programa que ha sido patrocinado por la Iglesia por 80 años, para la bendición de cientos de millones de niños y hombres jóvenes."

El Presidente Monson recordaba haber visitado Westminster Abbey en Londres con su esposa, Frances, hace 25 años atrás durante una asignación de la Iglesia en Inglaterra. Él describió como leyeron las inscripciones que marcaban las tumbas de las personas famosas que han sido enterradas allí. Entonces llegaron a la placa dedicada a la memoria del fundador de Scouting, Robert Lord Baden-Powell.

"Reflejé, '¿cuantos jóvenes han sido bendecidos o sido salvos por el programa de Scouts que tuvo sus inicios con Baden-Powell?' " el Presidente Monson dijo. "En comparación a otros sepultados dentro esas paredes de Westminster Abbey, Baden-Powell no había navegado mares tormentosos o fundado imperios de lujos mundanos. Más bien, él fue un constructor de jóvenes, uno que les enseñaba bien como competir bien y como ganar en la carrera de la vida."

Los jóvenes de hoy llegarán a ser los hombres del futuro, declaro el Presidente Monson. Scouting, él dijo, enseña a los jóvenes como vivir, no solo como hacerse uno la vida. Por medio de Scouting, hombres jóvenes pueden llegar a aprender las virtudes del trabajo y el deber, él agregó.

Como miembro del Consejo Ejecutivo Nacional de Scouts, el Presidente Monson relató un demuestra la hermandad internacional que existe entre aquellos involucrados en Scouting: Hace muchos años, un grupo de líderes de Scouts se juntaron en las montañas de Sacramento, California, para el entrenamiento de Word Badge. Después de haber estado comiendo sus propias comidas por algunos días, los líderes disfrutaron de una comida deliciosa preparada por un chef llamado Dimitrious. Uno de los hombres preguntó porqué regresaba cada año pagando los costos de viaje de su propio bolsillo para darle de comer a estos líderes.

Dimitrious habló de su niñez en una aldea en Grecia. Después que los Nazis ocuparon el país durante la Segunda Guerra Mundial, los aldeanos destruyeron una presa hidroeléctrica.

En venganza, los Nazis juntaron a todos los hombres y jóvenes y anunciaron el castigo severo: Cada quinto se le iba matar. La cuanta comenzó y el primer grupo asignado fue ejecutado. Cuando la cuenta llegó a Demitrious, él se dio cuenta que él sería el próximo. Un soldado Nazi reconoció la insignia de los Scouts grabada en el cinto del joven, el cual se había ganado al memorizarse como Boy Scout el Juramento y la Ley de Scouting. El soldado apuntó al cinto, levantó la mano derecha en el signo de Scouts y habló tres palabras inolvidables: "¡Corre niño, corre!"

Dimitrious corrió y se salvó. "Hoy," dijo el chef, "sirvo a los Scouts, para que jóvenes aún puedan soñar y que vivan para lograr esos sueños."

Se ha dicho que el don más grande un hombre puede dar a un joven es su voluntad en compartir parte de su vida con él," notó el Presidente Monson.

"Líderes del Sacerdocio Aarónico, líderes de Scouts, comprométanse ahora a compartir parte de sus vidas con nuestros valiosos hombres jóvenes," concluyó el Presidente Monson. "Ellos dependen de uds. Su mera salvación puede estar a riesgo. Ustedes pueden construir un puente al corazón de un joven y pueden guiar su alma valerosa de regreso al nuestro Padre Celestial."